lunes, 30 de abril de 2012

Reconstruir el clima del pasado


Las crónicas de los historiadores árabes narran cronológicamente cuestiones sociales, políticas y religiosas; y algunas hacen referencias al clima. Un estudio, liderado por investigadores de la Universidad de Extremadura (UNEX), se ha centrado en antiguos apuntes meteorológicos de la ciudad iraquí de Bagdad.
"Hemos recuperado una interesante cronología de eventos climáticos como sequías, inundaciones, lluvias, heladas, olas de frío o calor, y fuertes vientos para el periodo 816-1009 en los actuales Irak y Siria", dice Fernando Domínguez-Castro, autor principal e investigador en el departamento de Física de la UNEX.
El estudio, que se ha publicado en la revista 'Weather', destaca un alto número de olas de frío. "El periodo de 902 a 944 concentra una frecuencia muy alta, si la comparamos con los datos meteorológicos actuales. Ejemplo de ellos son las seis nevadas que se vivieron en esa época, mientras que en la actualidad solo se tiene conocimiento de una nevada en Bagdad el 11 de enero de 2008", señala Domínguez-Castro.
Mapa histórico de Medio Oriente
que señala la ciudad de Bagdad (Iraq).

El equipo de investigación se sorprendió en especial con el "inesperado" descenso de las temperaturas de julio de 920. Según los documentos analizados, los habitantes de Bagdad tuvieron que bajar de sus tejados (donde solían dormir en verano), meterse en casa e incluso abrigarse con mantas. Las temperaturas pudieron entonces descender 9ºC respecto a la media actual en un mes de julio.
"Es difícil saber a qué se debe este descenso de la temperatura, pero una posibilidad es la de una erupción volcánica el año anterior, ya que es frecuente que las temperaturas desciendan en verano en estos casos", destaca el experto quien señala que durante alguna de estas noches de julio de 920, las temperaturas no superaron los 18ºC.
Existen dos erupciones volcánicas importantes durante esta época que podrían ser la causa de las olas de frío, "aunque están datadas con una importante incertidumbre", afirma el investigador. Una de ellas es la del volcán Ceboruco (México), hacia 930, y la otra la del Guagua Pichincha (Ecuador), hacia 910. Sin embargo, "son necesarias más evidencias para confirmar esta hipótesis", advierte el experto.
La investigación demuestra que durante la primera mitad del siglo X, los eventos climáticos fríos en Bagdad tuvieron mayor frecuencia e intensidad que en la actualidad. Mientras que la ciudad iraquí registró solo dos días con temperaturas por debajo de 0ºC entre 1954 y 2008, al menos hubo seis días muy fríos en un periodo de 42 años en el siglo X.
Según los investigadores, "las crónicas árabes son muy útiles para la reconstrucción del clima en épocas y lugares de los que sabemos muy poco". Gracias a la sinergia de humanidades y ciencia se puede extraer "información climática robusta", concluyen.

La historia de la actividad volcánica en Marte

Mars Express desvela la historia
de la actividad volcánica en Marte.
Las medidas del campo gravitatorio de Marte realizadas por la sonda europea Mars Express durante los últimos cinco años dan pistas sobre lo que se encuentra debajo de los volcanes más grandes del Planeta Rojo. Este estudio concluye que la lava se volvió más densa con el paso del tiempo y que el espesor de la corteza marciana no es uniforme a lo largo de la región de Tharsis.
Este estudio se basa en los datos recogidos por la sonda Mars Express de la ESA cuando sobrevolaba el ‘abultamiento’ volcánico de Tharsis en el periápside de su órbita, a unos 275-330 km sobre la superficie del terreno, y en las medidas realizadas por la sonda Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA. 
En la región conocida como el ‘abultamiento de Tharsis’ se encuentran el Monte Olimpo – el volcán más alto del Sistema Solar, con una elevación de 21 km sobre el terreno – y, formando una línea recta, los tres Montes de Tharsis, de menor tamaño. 
Se piensa que esta región presentaba actividad volcánica hace unos 100-250 millones de años, relativamente poco en una escala de tiempo geológico. 
La inmensa masa de los volcanes desvía ligeramente la trayectoria de Mars Express cada vez que los sobrevuela. Estas perturbaciones se pueden medir desde las estaciones de seguimiento en tierra, y están directamente relacionadas con variaciones en la densidad del planeta. 
La alta densidad de los volcanes indica que están formados por rocas basálticas, resultado que concuerda con la composición de los meteoritos procedentes de Marte que alcanzan la superficie terrestre. 
Estos resultados también revelan que la densidad de la lava no permaneció constante durante el proceso de formación de los tres Montes de Tharsis. Empezaron a formarse con lavas andesíticas de baja densidad, que pueden estar relacionadas con la presencia de agua, para luego cubrirse de lavas basálticas de mayor densidad, material que conforma la capa más externa de la corteza marciana. 
“Al combinar esta información con la altura de cada uno de los volcanes, podemos deducir que el Monte Arsia es el más antiguo de los tres, luego se formó el Monte Pavonis y finalmente el Monte Ascraeus”, explica Mikael Beuthe, del Real Observatorio de Bélgica y autor principal del artículo publicado en el Journal of Geophysical Research. 
“No obstante, la densidad de la lava volvió a disminuir en el Monte Ascraeus, cuya cumbre es de menor densidad que el resto del volcán”. 
Estas transiciones podrían reflejar cambios en el proceso de calentamiento bajo la superficie de Marte, originados por una única pluma del manto – un afloramiento de magma más caliente de lo habitual, procedente de una región más profunda del manto viscoso, en un proceso similar al que podemos observar en una lámpara de lava – que se fue desplazando lentamente, formando uno a uno cada uno de los tres Montes de Tharsis. Este es el proceso opuesto al que tiene lugar en la Tierra, donde las placas de la corteza se desplazan sobre una pluma inmóvil dando lugar a cadenas de volcanes, como las islas de Hawái. 
Estos resultados también ofrecen información sobre el espesor de la litosfera – la capa más externa del planeta, formada por la corteza y por el manto superior – desvelando sorprendentes variaciones entre el Monte Olimpo y los Montes de Tharsis. Los tres volcanes cuentan con una ‘raíz’ subterránea mucho más densa que el Monte Olimpo. 
Estas ‘raíces’ pueden corresponderse con densos depósitos de lava solidificada, o con una antigua red de cámaras magmáticas. 
“La ausencia de una raíz de alta densidad bajo el Monte Olimpo indica que éste se formó sobre una litosfera más rígida, que evitó que se hundiese parcialmente, como sucede con los otros tres volcanes”, explica Veronique Dehant, coautora de la publicación. “Esto nos indica que el flujo de calor procedente del manto no era uniforme en la región cuando se formaron estos cuatro volcanes”. 
Los tres Montes de Tharsis se encuentran sobre el abultamiento de Tharsis, mientras que el Monte Olimpo está ubicado en una de sus laderas. El mayor espesor de la corteza marciana en el centro del abultamiento podría haber actuado como una capa aislante, aumentando la temperatura y provocando la pérdida de rigidez de la litosfera. En este lugar el magma tuvo que interactuar con los materiales que forman el abultamiento, mientras que en el Monte Olimpo sólo tuvo que atravesar la capa de la corteza sobre la que también se asienta el abultamiento. Esto podría explicar las diferencias en la densidad de los volcanes. 

“Estos resultados muestran que los datos sobre el interior de Marte son fundamentales para comprender la evolución del Planeta Rojo”, explica Olivier Witasse, Científico del Proyecto Mars Express para la ESA. “Sería interesante desplegar una red de sensores sísmicos en una futura misión de exploración, para analizar el interior del planeta”.
Fuente: http://www.noticiasciencias.com/

domingo, 29 de abril de 2012

¿Por qué las computadoras nos agotan la vista?

El agotamiento en la visión se debe a la combinación de los movimientos rápidos de la pantalla y los efectos de los cambios frecuentes de atención entre las diversas partes de un monitor.

Una pantalla de computadora es usualmente más grande que una hoja de un libro, lo cual dificulta el desplazamiento de la visión.
Además, a diferencia del papel impreso, en el que las letras oscuras aparecen sobre una superficie clara, el propio monitor emite luz.
La brillantez agota los ojos, especialmente si resplandece o si se trabaja en un ambiente mal o poco iluminado.

Soñar en un idioma que no hablamos


La mayor parte de los sueños no involucran un lenguaje claro.
Las palabras son una mezcla de conceptos, intuiciones e ideas que sólo se pueden comprender por medio de asociaciones que no están del todo hilvanadas.
Es muy posible suponer que hablamos en un idioma extranjero en nuestros sueños, pero no existen razones para creer que ese lenguaje es más real que la sensación que tenemos dormidos de que podemos volar.

770 millones de euros para poder emitir CO2


El Estado español se gastó 770 millones de euros en comprar derechos de emisión de CO2 durante la pasada legislatura, y se convirtió en el segundo país, tras Japón, que más derechos de emisión de dióxido de carbono ha comprado debido al alto consumo energético de su transporte, ciudadanos y hogares.
Así lo ha informado a los medios el secretario de Estado de Medio Ambiente, Federico Ramos, tras recordar que los países firmantes del Protocolo de Kioto tienen asignado un cupo y si lo sobrepasan tienen que comprar derechos de emisiones para amortiguar el exceso.
Actualmente el precio de la tonelada de C02 está a 7 euros.
Los 770 millones, ha indicado Ramos, han colocado a España como el segundo país que más ha comprado tras Japón, y lo que pretende la nueva administración es dar un giro, y en vez de tener que comprar derechos de emisiones, invertir en aquellos proyectos que fomentan la eficiencia energética y la reducción de emisiones.
Además el presupuesto para este año de compra de emisiones es de 42 millones.
A través del recién creado Fondo de Carbono, que cuenta con un presupuesto de algo más de 4 millones de euros, el Gobierno español, ha añadido, pretende incentivar a aquellas empresas y proyectos que fomenten la reducción de CO2, con el fin, además, de acercarse al objetivo fijado para España, una reducción del 15% de sus emisiones en relación a 1990.
El reto, ha concluido Ramos es crecer sin contaminar más y, por otro lado, "es interesante para la marca España" que se sepa que en este país se cuida el medio ambiente.
Medio Ambiente se propone además acercar al ciudadano el compromiso de reducción de dióxido de carbono (CO2).
Las empresas privadas del sector eléctrico, siderúrgico, cemento, vidrio, cerámica, papel y refinerías también tienen un cupo gratuito asignado, y si se exceden deben comprar asimismo derechos de emisiones.
Pero el año que viene, y en el marco de la UE, las empresas españolas verán reducida esta asignación gratuita en un 54% , y tendrán que comprar en un sistema europeo de subasta el derecho a poder contaminar la atmósfera con CO2.
Con este nuevo sistema y otro conjunto de medidas, la Unión Europea se propone alcanzar en 2020 una reducción del 20% de sus emisiones de gases invernaderos respecto a 1990.


sábado, 28 de abril de 2012

La evolución de la Tierra

El Bombardeo Intenso Tardío marcó
 la evolución de la Tierra. 
Investigaciones realizadas por la NASA y científicos internacionales concluyen que asteroides gigantes, similares o más grandes que el que se cree mató a los dinosaurios, golpearon la Tierra con más frecuencia de lo pensado hace miles de millones de años.
Para provocar la extinción de los dinosaurios, el asteroide asesino que impactó contra la Tierra hace 65 millones de años debió tener unos 10 kilómetros de diámetro. Mediante el estudio de antiguas rocas en Australia y el uso de modelos informáticos, los investigadores estiman que unos 70 asteroides del mismo tamaño o más grandes impactaron contra la Tierra hace entre 1.800 a 3.800 millones de años. Durante el mismo período, aproximadamente cuatro objetos de tamaño similar fueron a parar a la Luna.
"Este trabajo demuestra el poder de la combinación de sofisticados modelos informáticos con la evidencia física del pasado, una mayor apertura de una importante ventana a la historia de la Tierra", dijo Yvonne Pendleton, director del Lunar Science Institute de la NASA.
La evidencia de estos impactos en la Tierra proviene de finas capas de roca que contienen los restos casi esféricos de granos de arena del tamaño de gotas llamadas esférulas. Estas pistas a escala de milímetros fueron antes gotitas fundidas expulsadas al espacio dentro de las enormes columnas creadas por los mega-impactos en la Tierra. Las gotitas endurecidas luego cayeron a la Tierra, dando lugar a capas de sedimentos finos. Los nuevos hallazgos se publican en la revista Nature.
"Estas capas hablan de un período intenso de bombardeo de la Tierra", dijo William Bottke, investigador principal del equipo del estudio de impacto en el Instituto de Investigación del Sudoeste (SwRI) en Boulder, Colorado "Su origen en el tiempo había sido un misterio."
Los hallazgos del equipo apoyan la teoría de que Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno se formaron en diferentes órbitas hace casi 4.500 millones de años, y que la migración a sus órbitas actuales fue hace cerca de 4.000 millones de años, por la interacción de las fuerzas gravitacionales en el sistema solar cuando era joven. Este hecho provocó en todo el sistema solar el bombardeo de cometas y asteroides llamado "Bombardeo Intenso Tardío".
En el documento, el equipo creó un modelo del cinturón principal de asteroides antiguo y un seguimiento de lo que habría ocurrido cuando las órbitas de los planetas gigantes cambiaron. Descubrieron que la porción más interna de la banda se desestabilizó y pudo causar numerosos impactos en la Tierra y la Luna durante largos períodos de tiempo.
Al menos 12 mega-impactos produjeron capas de esférula durante el período llamado Arcaico, hace entre 2.500 a 3.700 millones de años, un tiempo en el que se produjo la formación de vida en la Tierra. La mayoría de estas capas se han conservado en medio de lodo depositado en el fondo del mar más allá del alcance de las olas.

El impacto que se cree mató a los dinosaurios fue la única colisión que se conoce en los últimos quinientos millones de años que haya causado una capa de esférulas tan profunda como las del período Arcaico. La abundancia relativa de las capas apoya la hipótesis de muchos impactos de asteroides gigantes durante la historia temprana de la Tierra.
Fuente: http://www.noticiasciencias.com/