martes, 5 de junio de 2012

Extraños agujeros en la superficie de Mercurio

Unas fotos hechas a Mercurio muestran agujeros que no se habían visto antes en ningún otro planeta del Sistema Solar. Las fotografías de alta resolución de la nave espacial de la NASA MESSENGER revelaron casquillos con formas irregulares, como los de un queso suizo, en Mercurio. 
“Las características de estos cráteres son generalizadas tanto en latitud como en longitud," dijo el coautor del estudio David Blewett, del laboratorio de física aplicada en la Universidad Johns Hopkins en Maryland (EE.UU.). Apodados como “huecos”, estos accidentes geográficos pueden tener decenas de kilómetros de profundidad por pocos kilómetros de ancho, al revés que los cráteres de impacto que suelen tener varias decenas de kilómetros de ancho. 
Se consideraba a Mercurio como un planeta geológicamente muerto con apenas cambios en su superficie en los últimos millones de años. Pero Blewett describió los huecos encontrados como “recién hechos”. 
Los investigadores consideran la posibilidad de que los huecos se formaran durante el pasado volcánico de Mercurio. En otros planetas los volcanes dejaron depresiones sin montura, tales como calderas y conductos de ventilación.
Sin embargo, el equipo señala que los huecos son más pequeños que las piscinas volcánicas conocidas y los agujeros aparecen en lugares donde es poco probable que hubiese actividad volcánica.
Además, los huecos parecen recientes, ya que no muestran cambios posteriores. Las formas de los huecos de Mercurio tienen cierta similitud con agujeros en los casquetes polares de Marte, en la región conocida por los astrónomos como "Terreno de queso suizo", dijo Blewett.
Los huecos de Marte se forman a medida que el hielo de dióxido de carbono se volatiliza (convirtiéndose directamente en gas sólido) durante los cambios de temperatura de las estaciones. "Pero los huecos de Mercurio tienen lugar en roca sólida, no en el hielo. Se trata de una nueva forma de proceso geológico que ocurre en otros lugares, pero no tan vigorosamente", dice Blewett.
Los investigadores teorizan que estas formaciones podrían producirse cuando materiales volátiles como el azufre están expuestos al viento solar. Dado que el pequeño planeta no tiene ninguna atmósfera, estas partículas pueden golpear la superficie directamente vaporizando los minerales. También debido al intenso calor solar los minerales podrían entrar en “ebullición” hasta desaparecer.
Los investigadores no están todavía seguros de qué están hechas las rocas de Mercurio. Uno de los objetivos de la misión del MESSENGER es encontrar la composición de la superficie del planeta.

Fuente: http://www.noticiasciencias.com/

El cráneo de las aves modernas corresponde al de dinosaurios jóvenes

El cráneo de las aves modernas
 corresponde al de dinosaurios jóvenes.
La forma del cráneo aviario es una versión adulta de los cráneos juveniles de los Terópodos, un amplio grupo de dinosaurios bípedos y carnívoros. Así lo corrobora un estudio firmado por un equipo internacional de científicos en el que participan paleontólogos de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).
Un estudio publicado en la revista Nature demuestra que el cráneo de las aves modernas surgió a través de una secuencia de episodios asociados al acortamiento de las trayectorias de crecimiento en dinosaurios carnívoros (terópodos). Este fenómeno, conocido como pedomorfosis, implica que la forma del cráneo aviario es —en términos generales— una versión adulta de los cráneos juveniles de sus ancestros dinosaurianos.
Para llegar a esta conclusión, un equipo multidisciplinar de científicos utilizó una serie de técnicas digitales y estadísticas de medición de la forma conocidas como técnicas de morfometría geométrica. Gracias a estas técnicas fue posible comparar la muestra más completa recogida hasta la fecha de embriones juveniles y adultos de dinosaurios, tanto fósiles como actuales —considerando a las aves como dinosaurios modernos—.
El estudio demuestra que aspectos físicos de las aves modernas tan característicos como el tamaño corporal reducido, los grandes ojos y los cerebros globosos (encefalizados), son el resultado de al menos cuatro episodios sucesivos de acortamiento en el crecimiento normal (desde el estado de embrión al estado adulto) de sus ancestros los terópodos.

Esto explica que los dinosaurios más primitivos tuvieran secuencias de crecimiento más largas que la de sus descendientes; acortamiento en tiempo de crecimiento que es muy evidente en las aves.
Jesús Marugán, de la Unidad de Paleontología de la UAM y firmante del artículo, explica que el primero de los cuatro episodios de acortamiento en el crecimiento de los Terópodos indica un cambio en la morfología general del cráneo: “Más cuadrangular en las especies más basales o primigenias, como el arcosauromorfo Euparkeria, hacia morfologías craneales con cráneos más ligeros y estrechos, como el tiranosaurido Guanlong”.
“La segunda etapa es ya el comienzo de la reducción de la secuencia de crecimiento asociada a un acortamiento de la cara: el emblemático Archaeopteryx, el género de aves más primitivo que conocemos. Además de la reducción drástica del tamaño corporal, a partir de esta etapa aparecerían los rasgos más distintivos de las aves: su pico, la cefalización y el crecimiento de las órbitas”, añade el investigador.
Como constata el artículo, son precisamente estos rasgos que se van acentuando sucesivamente hacia las aves modernas (reducción en talla y desarrollo cefálico) los que fueron decisivos en el proceso evolutivo que configuró el control mecánico y neuronal necesario para desarrollar el vuelo.

Para los investigadores este hallazgo no sólo es otra evidencia paleobiológica de que las aves son dinosaurios. Según resaltan, es también "una demostración de que las claves para desentramar la naturaleza de los mecanismos evolutivos radican en estudios integrados, comparando especies extintas con sus especies descendientes vivas que habitan hoy el planeta".
Fuente:http://www.noticiasciencias.com/

domingo, 3 de junio de 2012

Rayos gamma salen disparados del centro de la Vía Láctea

Un grupo de investigadores del Instituto de Astrofísica Harvard Smithsonian acaba de descubrir los restos de dos enormes "chorros" de radiación gamma que parecen surgir del centro de nuestra galaxia y que se adentran en el espacio, desde los polos norte y sur del núcleo, hasta una distancia de 27.000 años luz. Se trata de los restos, opinan, de un pasado reciente de intensa y violentísima actividad del gran agujero negro que en la actualidad parece "dormir" en el corazón mismo de la Vía Láctea.
Las galaxias activas suelen tener corazones muy brillantes y violentos. La razón hay que buscarla en los enormes agujeros negros que hay en sus centros, monstruos gravitatorios que son millones de veces más masivos que el Sol y que devoran todo lo que se pone a su alcance, desde estrellas errantes a sistemas solares enteros. 
A menudo, del núcleo central de estas galaxias surgen potentes chorros de energía, fruto de la intensa violencia que tiene lugar en el interior. Aparecen, en las imágenes de los telescopios, como dos haces brillantes y simétricos que se disparan hacia el espacio desde los dos polos de los núcleos galácticos. A menudo, la longitud de esos "chorros" se mide en cientos, incluso en miles de años luz.
Las dos ráfagas fueron detectadas por el telescopio espacial Fermi de la NASA, y se extienden a lo largo de 27.000 años luz encima y debajo del plano galáctico. Son las primeras de rayo gamma que se han detectado y se relacionan con unas misteriosas burbujas, también de rayos gamma, que el mismo telescopio detecto en 2010 y también ocupan unos 27.000 años luz, desde el centro de la Vía Láctea.
"Puede ser que el disco central se haya torcido en espiral hacia el agujero negro, debido a su fuerza de atracción", afirma Douglas Finkbeiner, coautor de la investigación.
Los chorros se produjeron cuando el plasma fue arrojado hacia fuera del núcleo de la galaxia pero, como si fuera un sacacorchos, permanecía firmemente sujeto por el campo magnético. Los astrónomos creen que las burbujas se formaron debido al viento que soplaba la materia caliente hacia el exterior.
Este hallazgo reabre la cuestión de la actividad de la Vía Láctea ahora y en el pasado. Como mínimo, los chorros comenzaron hace 27.000 años, pero pueden haber persistido mucho tiempo. Para que vuelvan a activarse, según Finkbeiner, sería necesario una gran cantidad de materia: sus estimaciones apuntan que se requeriría una masa molecular que pesara unos 10.000 soles.

Mejor calidad de vida a cambio de dos años menos


Es el cáncer más común en varones y probablemente el que cuente con mejor pronóstico en este género pero tanto su prevención como su tratamiento siguen protagonizando encendidas sesiones en los congresos oncológicos de todo el mundo.
El más importante de estos, el que organiza anualmente la Sociedad Estadounidense de Oncología Médica (ASCO) no podía ser una excepción y ayer acogía la presentación de un estudio que acaba con un debate vigente durante años: si la terapia hormonal se puede interrumpir periódicamente o se ha de administrar de forma continua hasta que el tumor se hace resistente, algo que siempre acaba sucediendo en el cáncer de próstata avanzado.
El trabajo, organizado y financiado por un organismo público (el Instituto Nacional del Cáncer de EEUU) ha comparado las dos formas de aplicar la terapia hormonal –consistente en el 'apagado' selectivo de la producción de testosterona, evitando así el crecimiento del tumor- en más de 1.500 hombres con cáncer de próstata metastásico que respondieron al tratamiento hormonal, es decir, sus niveles de PSA en sangre bajaron a 4ng/ml o menos tras siete meses de terapia.
Aunque el estudio coincidió con otros trabajos anteriores en que ambas formas de tratamiento eran seguras para los pacientes, averiguó algo con importantes implicaciones para la práctica clínica: entre los pacientes de mejor pronóstico (en los que el cáncer no se había extendido más allá de la pelvis), la administración continua suponía más tiempo de vida, en concreto, casi dos años más (de 5,2 años a 7,1).
Sin embargo, los expertos se muestran cautelosos con este resultado. Josep Baselga, jefe del Servicio de Hematología del Massachusetts General Hospital Cancer Center de Boston, advirtió que los resultados positivos en supervivencia solo eran estadísticamente significativos "en pacientes con enfermedad mínima".
Por su parte, Rafael López, jefe del Servicio de Oncología del Complejo Hospital Universitario de Santiago, señalaba que el estudio es"importante, pero no rompedor" y que no debe ser el que guíe la elección de interrumpir o no la hormonoterapia en pacientes de próstata. "Es algo que se debe discutir con el paciente", afirmó.
La estrategia de aplicar de forma intermitente la terapia hormonal se diseñó en su día para intentar que los pacientes tuvieran una mejor calidad de vida ya que, en algunos de los enfermos, este tratamiento provoca disfunciones sexuales, sofocos similares a los de la menopausia femenina y ganancia de peso, entre otros.
Desde entonces, diversos estudios (éste también lo hace) han demostrado que las dos opciones son válidas en lo que a seguridad se refiere pero ninguno había logrado dilucidar si había un precio que pagar en términos de cantidad de vida.

Hallan una 'galaxia bebé' en los orígenes del Universo


Un equipo de astrónomos, liderado por James Rhoads, Sangeeta Malhotra y Pascale Hibon, de la Universidad de Arizona, ha logrado identificar la galaxia más remota del Universo, bautizada con el complejo nombre de 'LAEJ095950.99 + 021219.1n', situada a 13.000 millones de años luz de la Tierra.
La galaxia más lejana y débil
encontrada en el Universo.
Los datos, publicados en 'The Astrophysical Journal Letters', revelan la existencia de una tenue galaxia infantil. "Esta imagen es como una foto de una galaxia bebé, tomada cuando el Universo tenía sólo 5% de su edad actual. Estudiar estas galaxias es importante porque nos ayuda a comprender cómo se forman y cómo c crecen", ha explicado Rhoads en un comunicado.
La galaxia fue descubierta en el verano de 2011 gracias a la combinación de los datos del telescopio Magallanes. Como otras localizadas por este mismo equipo de astrónomos, es extremadamente débil y fue detectadagracias a la luz emitida por su hidrógeno ionizado. Para confirmar su exsitencia, utilizaron una técnica pionera basada en filtros de banda estrecha especiales que se colocaron en la cámara del telescopio para buscar en infrarrojo.
"Utilizamos esta técnica desde 1998, alcanzando cada vez a distancias más grandes, hasta llegar a las primeras del Universo", ha explicado Malhotra. "Las galaxias jóvenes deben ser observadas en longitudes de onda infrarrojas, algo que no es fácil desde tierra debido a las distorsiones que causa la propia atmósfera", recuerda.
Para detectar objetos tan lejanos, los astrónomos buscan en ondas en infrarrojo: a más corrimiento al rojo, más lejos y más atrás en el tiempo se encuentran. Esta galaxia tiene un corrimiento al rojo de 7, algo que alcanzan sólo un puñado de galaxias, ninguna tan débil como ésta.
Malhotra cree que "con esta búsqueda, tenemos no sólo una de las galaxias más lejanas conocidas sino también la que son de menor tamaño. Sólo conocemos un 1% de las galaxias da esa disatncia, nos falta el otro 99%", afirma Rhoads.

Omega 3 para prevenir el síndrome metabólico

Merluza: Omega 3 para prevenir el síndrome metabólico. Mejorar la tensión arterial, disminuir el colesterol LDL o colesterol malo y el perímetro de la cintura son los beneficios saludables que podemos extraer de una ración de pescado en nuestra dieta. Y de un pescado blanco muy concreto, la merluza, cuyos beneficios han quedado constatados en un estudio coordinado por el Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición y en el que han participado 13 centros hospitalarios de nuestro país.
La recomendación saludable de incluir el pescado entre los alimentos esenciales de una dieta sana y equilibrada se ve reforzada con los resultados de un nuevo estudio que ha constatado que un pescado como la merluza no solo es una fuente natural de ácidos grasos Omega 3, sino que esto la convierte en el mejor aliado para prevenir y combatir el síndrome metabólico, un trastorno caracterizado por hipertensión, niveles altos de colesterol y aumento del perímetro de la cintura o índice de masa corporal (IMC).
Los resultados que avalan los beneficios saludables de comer merluza llevan firma española, en concreto del Centro de Investigación Biomética en Red Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición, CIBERobn, en un estudio que ha contado con la colaboración de trece centros hospitalarios de nuestro país, así como con el Instituto de Estudios Marinos y el Bienestar(INESMA). ¿Por qué la merluza? Porque es una fuente natural de ácidos grasos Omega 3 (más de 500 mg por cada cien gramos de merluza), fundamentales, entre otros, para la prevención de trastornos como el síndrome metabólico y los riesgos cardiovasculares. Así, en una ración diaria de merluza tendríamos el aporte de ácidos grasos recomendados en una dieta saludable.
Precisamente, pacientes diagnosticados de síndrome metabólico y con un perfil de riesgo de trastorno cardiovascular son los que han participado en este estudio a lo largo de más de 4 meses. En total, 257 pacientes que han seguido durante este tiempo una dieta dividida en dos fases. En la primera fase, los pacientes no tomaron ningún alimento marino. En la segunda, se incluyó en la dieta el consumo de cien gramos de merluza congelada de Namibia al día. Hay que señalar que la merluza es el pescado blanco más consumido en nuestro país.
Durante las distintas fases de estudio se han realizado y analizado el peso, la talla, el perímetro de la cintura y el índice de masa corporal de los pacientes, así como la tensión arterial y la glucemia en sangre, entre otros valores. Los resultados del que ha sido el primer estudio científico y clínico que constata los beneficios el pescado blanco por su alto contenido en Omega 3 no dejan lugar a dudas. Comer merluza ayuda a combatir el síndrome metabólico y a reducir los factores de riesgo de sufrir un trastorno cardiovascular, riesgos que en la mayoría de los casos viene dado por una alimentación desequilibrada o carente de algunos de los nutrientes esenciales.
El síndrome metabólico es la suma de un conjunto de factores que, sobre todo en el grupo de edad a partir de los 35 años, puede abrir la puerta a otros trastornos de salud como la enfermedad cardiovascular o la diabetes.